Un colaborador no venderá tu marca… si no la compra antes.

Probablemente uno de los puntos más críticos en una empresa y menos considerados por muchos, es la construcción del cliente interno. No ha sido una la ocasión en la que hablando de el, he sido corregido por quien argumenta que el cliente es externo, el interno es un empleado. Por mucho que parezca una idea anticuada, sigue estando muy presente en algunas corporaciones.

Si consideramos que las tendencias empresariales tienden a tener negocios más ligeros y con menos personal, entonces no es difícil considerar que en la reducción del número de efectivos, el porcentaje de integrantes que tengan contacto con el cliente externo, se incrementará considerablemente.

A lo largo de 20 años de asesoría en empresas de diversos sectores, una de las principales dificultades manifestadas por empresarios y personal en puestos gerenciales, es la dificultad para lograr una integración e interacción adecuada del sus colaboradores internos. La lucha de poder, los clanes que se forman entre departamentos y niveles, es un factor que comúnmente afecta la cohesión del equipo y por consiguiente sus resultados. La dinámica de resultados centra los ejercicios de la empresa en la conquista del cliente externo, por consiguiente todos los focos son puestos en la estrategia de comercialización y mercadotecnia, para generar argumentos que produzcan una valoración y preferencia por la marca. Pero ¿cuántas veces entendemos realmente a la marca como un todo que va más allá del producto o servicio que ofrecemos? El complejo ejercicio cotidiano, limita la visión al interior, dejando a la suerte la preparación interna, para generar una cultura de congruencia con el mensaje que expresamos al exterior. Así, hemos generado del discurso comercial y mercadológico, un recurso que no es respaldado por un comportamiento interno alineado con la promesa comprometida en la comunicación exterior.

Por eso vuelvo al título de este artículo; Un colaborador no venderá tu marca… si no la compra antes. Manejar una estrategia de Endo Marketing es un recurso para construir tu marca desde adentro y no sólo hacia afuera. Mas que la realización de una serie de actividades de integración como es manejada por muchos, una estrategia de Endo Marketing, tiene como principal objetivo, desarrollar en el cliente interno, tu colaborador, ese sentido de comprensión, alineación y pasión por la marca que representa. Esa sensación de orgullo, que hace que transmita la marca, con la misma pasión que requiere el consumidor externo, para considerarla.

Muchas veces he escuchado, el deseo de gerentes de “crear una experiencia diferente de compra”, pero con frecuencia, este concepto acaba formando parte de los “clichés” discursivos que pretenden establecer la autenticidad y nivel de actualización del que lo pronuncia, pero siendo en realidad, palabras vacías pues en el fondo, se carece de recursos para secundar el discurso.

El Endo Marketing, no es para ser tomado a la ligera. Es un elemento estratégicamente importante de toda tu estrategia de negocio. Así que la próxima vez que vayas a lanzar una campaña, ¿porqué no empezar al interior? Piénsalo, ¿cuál sería la probabilidad de éxito si tu campaña está sustentada en una estrategia de servicio y atención al cliente que fue realmente comprada por un cliente interno, que se convertirá a su vez en un promotor de la pasión de tu marca?

 

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